

Soy consciente de que la muerte
me ha rondado muchas veces [ha perdido amigos y compañeros, entre otros, miembros de Al
filo de lo imposible, como Javier Iturriaga, en la isla de Guadalupe, en 2003; el teniente
Manuel Álvarez, en el Himalaya, en 1996, y Atxo Apellániz, dos años antes, en
el K2]. Me pregunto cómo es posible que todavía siga vivo. Pero esto no me hace sentirme
inmortal. Siempre he sabido que en cualquier momento podía pasarme algo. Y ahora ha
pasado, aunque recordando todo lo que he visto, debo decir que en el K2 he tenido mucha
suerte (De la entrevista de Alfredo Merino a Juan Oiarzabal en el Magazine de el
Diario El Mundo editado el 5 de Septiembre de 2004 después de su accidente en el K2) |